jueves, 22 de marzo de 2012

Carta a JC de la visita a Zacatecas


                                                     Al amigo poeta Juan Carlos Quiroz
                                                                                                         y Mónica González.

JC, apenas serán las 5 de la mañana. Hace unos minutos llegué a mi pueblo, así nombro a Manzanillo. No tengo sueño, dormí todo el camino desde Zacatecas-Guadalajara hasta Manzanillo.
Te cuento que ayer perdí el autobús de las 8 de la mañana en Aguascalientes para ir a conocer Zacatecas, fue por culpa de la gastritis, este padecimiento demanda el alimento a sus horas, por eso salí de la central camionera a comer un tamal de rajas de chile. Para colmo, el conductor del autobús debe tener sangre europea, partió 3 minutos antes de la hora. Esperé 30 minutos más para tomar otro autobús.

El tiempo de tránsito de Aguascalientes a la ciudad de Zacatecas es de 2 horas y no de una hora y cuarto como dijiste. De cualquier manera, está a corta distancia de ahí, no debía desaprovechar la oportunidad de visitarla.
Durante el viaje observé los cerros desérticos, los cactus y el cielo azul; por unos instantes imaginé la forma de vivir de la gente entre el frío, la sequía y el sol. Las personalidades deben ser distintas de quienes tenemos al mar cerca.
Al arribar recordé tu afirmación: “Si te gusta Guanajuato, te gustará Zacatecas”, mientras recorría las calles empedradas y miraba a detalle las fachadas de las construcciones de cantera rosa. En esos momentos es cuando uno se da cuenta de la genialidad del hombre, capaz de construir ciudades hermosas en medio de la nada.
Por cierto, me sucedió algo parecido a lo que te pasó a ti cuando aguantaste el recorrido con la guía en Real de Asientos, pueblo mágico, Aguascalientes; tu alergia al polvo se complicó en la cueva, sólo para acudir a disfrutar la Pinacoteca de la Parroquia de Nuestra Señora de Belén, está cerrada desde hace tiempo, y yo que me burlaba de ti.
Mi pie sufrió una ligera molestia quizá porque caminé mal, pero el Museo de Arte Abstracto y el Museo en el Cerro de la Bufa valían la pena conocerlos, pero no tuve suerte, los martes no abren el primero, y el segundo está en remodelación. Ni se diga el teleférico, cuando el viento sopla con fuerza no lo hacen funcionar. El viento casi mueve mi cuerpo. La vista desde el cerro es espectacular, se puede admirar todo Zacatecas. Estuve ahí por pocas horas, el aire estaba muy frío.
Bajé del cerro para ir al Museo de la Mina del Edén, en el interior del Cerro del Grillo, a 180 metros bajo tierra.
El guía que instruyó al grupo, donde era parte de él, dijo que la colección es de un zacatecano de nombre Juan Manuel Navarro, que consiste en unas 300 piedras preciosas y semipreciosas extraídas de minas de Brasil, Estados Unidos, Irlanda del Norte, Marruecos, Perú, India, España, Australia, China, Canadá, Italia, Chile, Bolivia, Madagascar, Inglaterra, Escocia, Malasia, Rusia, Sudáfrica y Pakistán. México está representado con piedras de Zacatecas, San Luis Potosí, Nuevo León, Guanajuato, Oaxaca y Nayarit.
JC, es maravillosa la experiencia de estar en la mina. Ahí todos pudimos tocar algunas vetas de minerales, observar los yacimientos de agua, percibir la quietud, ver todo tipo de piedras, algunos fósiles de caracol, pescados, una mandíbula de tiburón, y escuchar con interés al guía, al decirnos que en aquel tiempo, el promedio de vida de un hombre era de 30 años por haberse contaminado sus plumones por tanto mineral inhalado, y éste al morir heredaba el trabajo al hijo de 11 ó 12 años de edad, quien debía pagar las deudas del padre adquiridas en las tiendas de raya. Después, concluimos contentos el recorrido del museo.
Por último, fui al Museo Pedro Coronel, en la Plaza Santo Domingo. Tuve la fortuna de conocer las obras del maestro zacatecano Rafael Coronel, en su muestra llamada “Retrofutura”, conformada por casi una centena de obras, entre las que se encuentra el dibujo, pintura y escultura. La exposición le rinde homenaje por sus 80 años de vida. Tiene algunos trabajos que conforman una nueva serie de retratos de técnicas originales del quehacer pictórico occidental. En éstas vemos personajes que parecen emerger desde las densas penumbras, iluminados por una luz de incierta procedencia.
Ésa fue la travesía a Zacatecas, la ciudad de la cantera rosa. Ya es hora de dormir.


Elsa I. González Cárdenas
Texto publicado en el Diario de Colima
el 22 de marzo de 2012
Manzanillo, Colima, México



jueves, 15 de marzo de 2012

Cafecleto


El viaje es un momento de reflexión.
Rubén Hernández Herrera

DESDE los 13 años de edad él quería viajar en bicicleta. Siempre vio esa alternativa en alguna revista española. Fue cuando se dio cuenta que como mexicanos sólo viajamos en vehículos automotores.



Tras un divorcio, aprovechó el momento para reiniciar, reinventar una nueva etapa de su vida, y la inició viajando. Pidió apoyo al ayuntamiento de Xalapa, de donde es originario. Le dieron un donativo. No le alcanzaba el dinero, pero con dinero propio y el apoyo de otros pudo hacerlo. Inició el viaje en tres etapas; en la última sintió que algo le faltaba.
Entonces, gracias al gusto de trabajar con jóvenes, incorporó charlas en su travesía. Permutó con Puebla, San Juan del Río, Celaya, hospedaje y alimentación; en estos ayuntamientos funcionó.
Para Cafecleto, la experiencia de viajar es maravillosa. En una travesía conoció al viajero colombiano, Óscar Cañón, quien le mostró fotografías de Sudamérica, mismas que lo impactaron. Para los viajeros de bicicleta, viajar a Sudamérica es como la graduación: muy duro.
Rubén Hernández Herrera, El Cafecleto, aunque tiene bien fijo su proyecto de vida, que es tener un hotel y un restaurante para sobrevivir, primero está el viaje. Para él es importante estar en la carretera.
Viajar en bicicleta era un proyecto medianamente financiado, pero a la fecha nadie lo patrocina. Recibe donaciones, desde tiempo aire para su teléfono, dinero, hospedaje o alimentación. Él llama al viaje “proyecto integrado”, porque mucha gente participa, da lo que quiere y puede.
Actualmente está haciendo un libro donde narra sus experiencias. La persona que le hace una donación aparecerá su nombre en alguna de las páginas. La idea es que no sólo él sea el único protagonista, sino que sean muchos.
Gracias al proyecto, se ha dado cuenta que existen muchos espacios de movilidad urbana y que son cada vez más. Otro de sus objetivos durante el viaje es ser conferencista. Le interesa hablar con los jóvenes e infantes. Despertarles la semilla del éxito, dejar a un lado el conformismo, la pasividad, invitarlos hacia la meditación, saber qué tienen, qué pueden hacer y echar a andar la creatividad.
Cafecleto les inculca a los chicos plantearse su objetivo académico: “Si van a hacer algo, tírense a matar. Yo quiero ser el primer mexicano que visite los 32 estados del país, con éste llevo 24. Me iré a Sudamérica, a Norteamérica y tendré mi hotel. Lo voy a lograr”. Rubén vocifera contundente quien pedaleó 7 horas su bicicleta, de Colima a Manzanillo.
Enlazar a los grupos, demostrar que con una bicicleta y un par de piernas se puede llegar a donde tú quieras es la filosofía del ciclista. Transportarte es estar hoy, en Manzanillo, y otro día en Careyes o Emiliano Zapata. Él ignora dónde va a quedarse, no sabe dónde comerá, sólo sabe que va a llegar y encontrará a la gente que necesite. En muchas ciudades, como en este caso, no conoce a nadie. Aclara: “No es turismo confortable”. Quizá dormirá en un parque con permiso de las autoridades, en una iglesia, alberque, con bomberos, federales o camioneros. Es vivir la experiencia a romper los miedos. No tomar un auto y manejar a 200 kilómetros por el boulevard. Él ha luchado consigo mismo en la carretera, pero cree que va a avanzando. “Todos en la vida necesitamos en algún momento estar en soledad. Hay que estar solos para pulir todas esas asperezas que tenemos”, dice. Salir en la televisora le ha ayudado.
En Iguala, Guerrero, llega un chamaquito y le dice: “Oiga, señor, dice mi papá que vaya”. Voltea a ver hacia la vulcanizadora de enfrente y observa a un hombre de estatura baja con una de playera con rótulo de bicicleta. El desconocido le ofreció su casa. Durante la estancia le dieron de comer codorniz, iguana y venado. Otra experiencia grande fue luego de dar una charla en una secundaria en San Juan del Río, se acerca una chica y le confiesa: “Qué bueno que vino, don Rubén, porque mañana me iba a suicidar. Estoy embarazada”. Cafecleto cuestiona: “¿Sabes el daño emocional que le causarás a tus padres?, ni muertos se van a recuperar. Uno como padre espera algo del hijo, si no se logra es normal que estén enojados o frustrados. Mira, ve a internet y busca Vifac. El día en que tu hijo te diga mamá, te darás cuenta del regalo que tienes”.
Después de 2 meses, Rubén recibió un mensaje de la joven que en efecto acudió a la organización de apoyo a madres embarazadas en desamparo.
Los viajes de Hernández se han vuelto una experiencia de hermanad. El origen de su nombre es debido a que existe un grupo de ciclismo urbano en Xalapa, Veracruz, llamado “Cafecletos”, del cual es integrante.
Rubén Hernández Herrera menciona: “Invito a la gente a que pierda sus miedos, a atreverse”.

Para realizar donativos podrán la hacerlos al Banco Walmart a las cuentas: 10013369727, vía Mastercard clave interbancaria 134320100133697276 o recargas de tiempo aire al teléfono de Telcel: 3334084256. Facebook: Travesía Ciclista por México.


Elsa I.Gonzalez Cardenas
Publicado en el Diario de Colima
El 15 de marzo de 2012
Manzanillo, Colima, Mexico

jueves, 8 de marzo de 2012

Notas de los primeros días de marzo


Querida lectora, feliz
Día Internacional de la Mujer.


3 DE MARZO

“TÍA, vamos al carnaval”, suplicaba Lizbeth un sábado a las 8 de la noche. La tía no quería ir, pues le tenía cierta reserva a ese tipo de eventos populares, no por el hecho de mezclarse con los ciudadanos, más bien por no ser parte del “pan y circo” que el gobierno estatal y municipal se afana a dar a los manzanillenses. También, debido a que ese día había leído las notas de la prensa local donde expresaron inconformidad por la actitud de diva a quien nombran actriz y cantante, Ninel Conde, durante su participación como reina del carnaval el día anterior.



“Tía, vamos al carnaval”, rogaba la sobrina. La mujer, con desánimo, accedió. Las dos pronto salieron de casa para dirigir sus pasos al crucero de San Pedrito por donde pasarían los carros alegóricos y la comparsa. Al arribar al espacio donde está el sitio de taxis, dos hombres ebrios dijeron piropos al verlas. Después cruzaron las vías de ferrocarril. Detrás, una multitud de gente estaba sobre la banqueta observando a los hombres y mujeres bailar al ritmo de la música en las plataformas de los tráileres adornados que avanzaban con lentitud. Estuvieron ahí cerca de una hora. Lo mejor que pudieron presenciar fue a un grupo de hombres guerreros montados sobre unos caballos reales, y el entusiasmo de la sociedad por estar frente al desfile de colores brillantes, escuchar las carcajadas, ver los rostros alegres y risas de los espectadores.
La espera que hizo la gente desde las 6 de la tarde valió la pena. Esa noche, el rey del carnaval fue un actor de Televisa, David Zepeda, quien de buena fe colaboró con la Cruz Roja municipal en asistir a una cena donde los fondos recaudados serían a beneficio de la institución; él no cobró nada. Otro de los momentos que puso a los asistentes contentos fue la famosa Afi Pri, una mujer de cinco décadas que transita muy feliz por las calles del puerto. Ella lucía un vestido largo, color verde limón, éste ceñido a su cuerpo, y una pequeña corona. Afi Pri repartía besos y saludaba al público que la aclamaba. Poco antes de las 9 de la noche, las familias apresuraban su andar, cargando una hielera y también a sus hijos. La multitud se esparció hacia el zócalo donde la fiesta apenas empezaría. La tía y Lizbeth regresaron a casa.

4 DE MARZO
Gladys leyó a través del Facebook el cartel virtual del Festival Internacional de Poesía Joven 2012, el 3 y 4 de marzo. El domingo 4, el programa anunciaba la lectura de poemas de poetas nacionales e internacionales en la explanada del Pez Vela, a las 19:00 horas. En la primera mesa de lectura: Indira Torres Cruz, Carlos Giffard, Yoshie Rivera, Beth Rivera y Julio Serrano; en el intermedio, lecturas multidisciplinarias: Cristóbal Barreto, Jin Poggy y Óscar René Robles, y en la segunda mesa de lectura: Justine Hernández, Ihovan Pineda, Tania Davies, Grace Licea y Miguel León Govea.
Una hora antes de las lecturas, Gladys salió de casa para abordar un camión urbano y dirigirse al centro. Llegó un poco antes de la hora, pero cuando se hicieron las 7 de la noche, la poesía estaba en el mar, no con los poetas que estuvieron ausentes. Nadie comentó sobre la cancelación de las lecturas de poemas, al menos por micrófono. Al parecer, el Festival Internacional de Poesía Joven 2012 que fue anunciado a pocos días de llevarse a cabo, no tocó tierra porteña. Quizá lo mejor fue realizar el evento en un bar privado de la capital.
A Gladys le dio un poco de pena haber difundido la invitación, pero no pasó a más.

6 DE MARZO
“Maestra, usted no se asuste, no pasará nada”. Un alumno intentaba tranquilizar a su profesora, era la primera vez que le sucedía esto.
Eran como las siete y media de la noche, después de salir de clases de la Universidad Tecnológica de Manzanillo, cuando algunos compañeros y yo regresábamos a casa. En el camino nos encontró un comando de siete camiones, entre ellos de la Armada de México, policía estatal y otros. Bajaron de las camionetas hombres uniformados que dieron la instrucción  de detenernos en el terrenal. Lo hicimos.  “Apaguen los motores”, dijeron. El ruido de las motocicletas y los de los automóviles desaparecieron para escuchar la voz del sargento: “Muéstrenme sus identificaciones y tarjetas de circulación”. Mientras obedecía, voltee a ver a un amigo que sometían a revisión. Lo tenían de espaldas sobre la parte delantera de una camioneta. Por fortuna, nadie salió ileso ni tampoco encontraron droga. Sólo fue un retén de rutina que a veces realizan a los estudiantes de esa zona.
Al concluir el retén colectivo, la maestra se marchó nerviosa y el alumno tranquilo.


Elsa I.González Cárdenas
Publicado en el Diario de Colima
el 08 de marzo de 2012
Manzanillo, Colima, México

domingo, 4 de marzo de 2012

Carril central


CUANDO J le cuestiona a I si vive en el cerro, ella ríe y se imagina a una mujer morena de estatura baja, rolliza y con muslos firmes.

 

I, de niña aprendió a mantener el equilibrio sobre dos ruedas en una banqueta inclinada de la cochera. A los vecinos –sus amigos– y a ella les encantaba andar en bicicleta. Juntos recorrían las calles, iban a la playa a dar vueltas por el malecón, hacían competencias de carreras y malabares. Cada uno, antes de montarla, debía limpiarla. Así que unas de las tareas principales consistían en lavarla, quitar el óxido de los rines, engrasar la cadena o acomodarla para que no se cayera en el próximo paseo.

Con el tiempo, algunos vecinos se cambiaron de casa; los otros sólo crecieron y olvidaron el placer que les provocaba andar en bicicleta.
El domingo pasado, el proyecto Vía Recreativa Manzanillo, que consiste en cerrar el carril central de la avenida Lázaro Cárdenas en Las Brisas, para que la población pueda caminar, ejercitarse, pasear a sus hijos y mascotas, continúa con éxito después de la inauguración –19 de febrero–.
En el espacio de cultura, una cuentacuentos llama la atención
de los niños por su personificación, vistiéndose de una manera peculiar, sobre todo por la buena lectura que realiza con las voces de los protagonistas de los cuentos; por otro lado, una persona obsequia un libro; también existe el taller de cerámica o de pintura, entre otras cosas, pero, en realidad, nulas son las expresiones artísticas en el espacio destinado para tal, más bien es una vitrina de talleres para infantes.
La sorpresa la dieron un grupo de raperos locales que deleitó a los visitantes con una canción de su autoría; después, al lugar arribó el musibús que transporta discos compactos de diversa música del mundo, café orgánico y dvd’s de películas ganadoras del Oscar, biografías y documentales para vender.
Dicho móvil viaja a varias partes de la República mexicana, en esta ocasión coincidió que estuviera el estado de Colima.
Lo interesante de este proyecto es percibir el vínculo de amistad que los paseantes hacen al estar cerca, compartiendo el mismo fin, “disfrutar una actividad sana”. Es genial ver que el desconocido le sonríe o saluda al otro que tampoco conoce.
Es típico ver que las patinetas de cuatro llantas son manejadas por hombres nacidos a principios de los 70, los patines de línea por adolescentes, avalanchas por niñas y patines del diablo en forma de “y” por criaturas nacidas en este siglo; las carriolas y bicicletas por mamás de todas las edades, bicicletas de dos asientos por un matrimonio joven, hombres casados y solteros correr en el asfalto, enseñándole al primogénito a andar sobre dos ruedas.
Un punto que deberían aprovechar en los 2.5 kilómetros que abarca la vía es la colocación de botes de basura con rótulos: desecho orgánico e inorgánico, poner contenedores para las baterías en desuso –éste podría ser un centro de acopio–, instruir a los adultos a hacer uso de las tres erres: reciclar, reducir y reusar, aunque lo ideal sería no consumir productos que contengan envases de plásticos o químicos que dañen el medio ambiente, con el fin de crear una cultura ecológica.
De 8 a una de la tarde es la cita. Ni el sol o la resaca del alcohol de la noche anterior pueden ser pretextos para levantarse temprano, alistar al hijo, sobrino o nieto, salir a la calle en bicicleta, transporte público, o compartir el automóvil con alguien, para adentrarse en la Vía Recreativa Manzanillo.
Ojalá la difusión continúe de boca en boca para evitar gastos innecesarios en recursos económicos y naturales.
A I le sigue gustando andar en bicicleta, aunque haya perdido la costumbre de hacerlo; toma una, la monta y empieza a pedalear rápido, como lo hacía en sus años mozos.

Elsa I. González Cárdenas
Publicado en el Diario de Colima
El 01 de marzo de 2012
Manzanillo, Colima, México

jueves, 23 de febrero de 2012

Demencia Senil

UNO vive al día, pero quién iba a saber que 5 meses después Pablo arruinaría su propia fiesta de cumpleaños.


Empezó cuando celebraban sus 80 años de vida. A la hora del brindis, los discursos largos y aburridos que solía hacer en familia, se olvidaron a cambio de una arenga militar. La orden fue precisa: “Fuera, fulano y mengano”. Corrió a unos cuantos comensales sin importar que vinieran desde Monterrey sólo para verlo.
Al anochecer, dos hijas y la mamá lo llevaron a la clínica del ISSSTE. En el trayecto de casa al nosocomio él creía estar en combate. Pablo confundió el sonido de un helicóptero que volaba sobre la camioneta donde viajan, por un avión de guerra, entonces, gritó eufórico: “Ahí vienen, agáchense, nos van a cargar; dejen que baje del vehículo, abran la puerta”. Las manos del anciano hacían la forma de una pistola.
Sus neuronas habían hecho corto circuito. Tan agresivo y distante de este mundo. Un hombre de ocho décadas, en cuestión de segundos, rejuveneció.
Los acompañantes de Pablo lo bajaron de la camioneta a la fuerza. Una silla de ruedas fue de gran ayuda para trasladarlo hacia el interior de la clínica. Él, en su mundo imaginario, creyó haber sido atrapado por los contrarios. Dijo groserías, pero no tan graves como las que suelen decir los niños de las nuevas generaciones.
Dentro del nosocomio, una enfermera lo atendió e hizo muchas preguntas: ¿Cómo se llama?, ¿tiene hijos?, ¿cuántos?, ¿en qué trabajó cuando era joven y qué día es hoy? El señor creyó que la mujer le tomaba el pelo, aunque todo contestó de manera correcta. A una de las hijas se le ocurrió preguntar: ¿Cuál es la capital de España?; Madrid, argumentó.
El anciano seguía inquieto, sentado en la silla rodante. La única manera de tranquilizarlo era con un sedante. Dos vigilantes, una enfermera y la jefa de enfermeras en turno fueron las personas que forcejearon con él. La única forma de inyectarlo era amarrándolo. Aunque la vejez debilita, hay hombres que jamás se hacen frágiles.

Fue doloroso observar a las hijas y esposa llorar cuando él intentaba escapar. En la camilla estaban atados las manos y pies de Pablo. La droga que le inyectaron en la vena del brazo izquierdo inició su efecto a los pocos minutos. El cuarteto se alejó del paciente; después, regresó la enfermera, le sacó sangre del otro brazo para hacer el análisis clínico y se marchó.
Mientras, el sedante hacía el efecto, el médico arribó al cuarto de urgencias, revisó el expediente e hizo algunas cuestiones a los familiares respecto a las enfermedades del enfermo. El diagnóstico que dio fue: un trastorno mental por el choque de medicamentos. Ésa fue la primera versión de la enfermedad de Pablo, dosis encontradas que no debieron mezclarse; fármacos que el mismo médico internista recetó días antes por un insomnio.
El anciano permaneció en el nosocomio toda la noche para estar en observación. El frío del lugar no significaba nada de lo vendría.
Al día siguiente fue dado de alta. El médico internista le canceló el medicamento que, según él, le provocaba el trastorno y le dio pase para el geriatra.
La clínica del ISSSTE en Manzanillo no cuenta con un médico especialista en la vejez y terapia en las enfermedades de los ancianos. El único que hay está en la ciudad de Colima. Para poder viajar hacia allá, si ninguno de los familiares no tiene tiempo de llevarlo o el adulto mayor no está en condiciones de
poder ir solo o acompañado en autobús, existe la opción de solicitar un “traslado” a la institución médica para que una ambulancia pueda llevarlo.
A casi 2 años del aniversario de Pablo, ahora se encuentra estable de salud. En realidad, no eran los medicamentos los que le provocaron la locura pasajera. Él empezaba a sufrir los síntomas de demencia senil.
La demencia es una enfermedad caracterizada por la pérdida de capacidad de la mente para llevar una vida normal. Los síntomas más comunes se encuentran los trastornos de la conducta, pérdida de la memoria de corto tiempo, trastornos del lenguaje y alteraciones en el carácter, entre otros.
Algunos estudios arrojan que el principal factor de la demencia senil es hereditario, sin embargo, la comunidad científica nacional en conjunto con la internacional, ha planteado la deficiencia de la vitamina B en nuestro organismo.
Lo preocupante es que muchos de los familiares no están preparados para tratar a un enfermo que padece demencia senil. Habrá que investigar cuántos casos existen, cuál es su proceso evolutivo de la enfermedad en cada uno, si en la clínica del ISSSTE es necesario contar con un geriatra en el puerto o hay demasiada gente con menos de 60 años de edad. Quizá sean esporádicos este tipo de padecimientos o pudiera ser que es un secreto tener a un demente senil en casa.
Pablo, de alguna manera, es feliz. A él lo visitan los amigos de la infancia, los de parranda, con quienes recuerda a las mujeres que tuvo en su juventud; la nana, el compadre muerto, y distribuye su riqueza a los nietos, aunque a la esposa la levante a las 3 de la mañana para que le dé de almorzar.


Elsa I. González Cárdenas
Publicado en el Diario de Colima
El 23 de febrero de 2012
Manzanillo, Colima, México

jueves, 16 de febrero de 2012

Vía Recreativa Manzanillo

Nada es comparable al sencillo
placer de montar en bicicleta.
John F. Kennedy

SE puede ver a Mariño caminar por las calles o patinar en la ciudad de Guadalajara; a los ciclistas transitar por la carretera con licras de colores pegadas a sus piernas; observar el brillo en los ojos de Yusset al narrar que años atrás recorría los cerros montado en bicicleta; recordar las palabras de Anwar (“Te caigo en un rato”) cuando solía visitarme desde Pancho Villa hasta el centro, o añorar los momentos de mi pubertad montada sobre dos ruedas.
El proyecto Vía Recreativa Manzanillo se pondrá en marcha el próximo domingo, 19 de febrero, de 8 de la mañana a una de la tarde. Consiste en cerrar la calle central de la avenida Lázaro Cárdenas, de Las Brisas –en el crucero–, hasta la glorieta de la Armada, con el fin de fomentar la integración familiar y actividad física. Niños, jóvenes, adultos, personas con capacidades especiales y la población en general tendrán acceso peatonal. 
La movilidad urbana permitirá realizar actividades físicas como andar en bicicleta, caminar, correr, patinar, pasear mascotas –recomiendo llevar una bolsa de preferencia biodegradable para los desechos–.
En el trayecto encontrarán espacios culturales, recreativos y de arte, donde los artistas locales exhibirán sus trabajos. Un grupo de chicos bailará campoeira, el arquitecto Horacio Silva mostrará obras del taller de grabado, Monograbado, en linóleo y otras técnicas, junto con sus alumnos y, por supuesto, estará presente la Sala de Lectura el Kiosco, de Sergio Contreras, quien leerá cuentos infantiles. Esto estará a cargo de la delegación de Turismo y no del Instituto Municipal de Cultura.
Se pretende llevarlo a cabo cada 15 días para que en su momento sea dominical. Este gran proyecto tiene una visión: crear una bicipista en años futuros. Todo depende de las administraciones públicas, tanto estatal como municipal, que en su momento gobiernen, y la participación de la sociedad.

Quienes están detrás de este proyecto tan atinado son el ayuntamiento de Manzanillo, la Universidad de Colima, que en años pasados realizó un bicipaseo del auditorio Manuel Bonilla Valle hasta el Polideportivo en San Pedrito, teniendo una asistencia aproximada entre dos mil seiscientos participantes, a 3 mil estudiantes universitarios y civiles que montaron sobre ruedas o caminaron; el gobierno del estado, Coparmex Manzanillo e Instituto Municipal De Planeación (Inplan).

Cabe mencionar que se tiene la asesoría de uno de los iniciadores del proyecto. Vía Recreativa Guadalajara dio inicio el 12 de septiembre de 2004.

Ojalá no estemos tan lejos de celebrar en algún momento el Día Mundial Sin Auto, el 22 de septiembre, y tanto turistas como porteños apoyen este tipo de iniciativas.
La movilidad urbana sostenible deberá ser aprovechada no sólo por quienes tienen el gusto de ejercitarse o disfrutar una caminata, sino por padres de familia, funcionarios públicos, oficinistas y profesores, para inculcar el hábito al no uso del automóvil, aunque sea cada 7 días.
La alternativa será el derecho de poseer un medio de transporte ecológico que garantice la seguridad de quien lo conduzca y el de todos los ciudadanos, pues esta acción conllevará a tener una mejor calidad de oxígeno en el ambiente. 

Poco a poco surgirán cambios de conciencia en el puerto, sólo hacía falta unificar personas que llevan a cabo este tipo de acciones de forma individual.
Puerto Vallarta puso en marcha el domingo 10 de febrero una vía recreativa; Manzanillo no será la excepción.

Enhorabuena por Vía Recreativa Manzanillo, ya era tiempo que los manzanillenses y residentes puedan gozar aún la poca tranquilidad de la ciudad.
Mariño cree que es mejor caminar o patinar por el centro tapatío en lugar de estar malhumorado atorado en el tráfico; a los ciclistas se les seguirá admirando su pasión: pedalear; a Yusset sólo le quedan imágenes en la mente y unas piernas musculosas; a Anwar, la satisfacción de haberle heredado a Maquenri la bicicleta, y a mí el criterio de que el uso racional del automóvil es una buena opción, pero no deja de limitar la libertad de desplazamiento en la ciudad, cuando las aceras se achican, mientras la práctica desmesurada incita la dependencia y hasta una determinada marca pude hacer olvidar al hombre tocar tierra.

Elsa I. González Cárdenas
Publicado en el Diario de Colima
el 16 de febrero de 2012
Se realizó una corrección a la versión original.
Manzanillo, Colima, México